martes, 23 de junio de 2009

Un fragmento de la película de Minelli

1 comentario:

Clara González Bolognesi dijo...

"Te decía que hubo una confusión de mi parte, porque pensé que ese film del cual había visto fragmentos alguna que otra noche por TV antes que me rindiera el sueño, creía que se titulaba: Cartas a Teo, pero considero que esa confusión no es inoportuna. Al escribir Teo omití la 'h' entre las dos vocales y así podríamos traducirlo como: 'Cartas a Dios'.
Vincent las había comenzado a escribir tímidamente primero, desinhibidamente luego, frenéticamente por último. Eran ruegos de amor, sus oscuros dibujos con carbonilla al principio, sus pinturas al óleo plenas de luz al final, eran verdaderas cartas a Dios.
El Dios de Vincent Van Gogh existía, quizás no acorde a los preceptos de su religión, pero sí en tanto amor. Un amor que, sin embargo, no siempre recibía de Él pese a haber dado tanto.
El Dios Amor, del pintor tenía el color del sol, mi estimado lector ignoto. Girasol que gira y gira siguiendo al Sol para guardar todo el amarillo en su interior..."
Fragmento acerca del film extraído de mi blog, mi estimado lector ignoto.